Agua

La mansa calma de la tarde en su atardecer melancólico junto al brazo de río que bañaba a aquella hora por enésima vez las dos riberas de aquel bucólico espacio de la ciudad, invitaba al paseo sereno junto a su mismo recorrido, en tanto la noche apareciera y cubriese aquel paraje con su ración de sombras fantasmagóricas a la carta.

La esbeltez de los árboles de sus orillas al reflejarse indefectiblemente sobre el agua, producía una imagen de una vistosidad digna de admirar, que cualquier pintor hiperrealista no hubiese dudado ni un solo instante en plasmar del natural en un hipotético cuadro de su creación.

Entretanto, el ocaso del sol, que se advertía con meridiana claridad a lo lejos por entre las ramas de los esbeltos y fornidos árboles, dejaba también su reflejo sobre las aguas cristalinas del río a su paso por este extremo de la ciudad, como aporte a la tarde.

Y en medio de este paisaje tan bucólico propio para enamorados, ella decidió que, después del tiempo transcurrido, era ya momento de enfrentarse con el pasado y poder salir a la calle y recorrer los lugares que recorriera con él y junto a él, sin que los recuerdos le abrumasen en exceso.

Aunque era tan fuerte la nostalgia y la pena que le iba embargando por momentos, que el pensamiento se le derrumbaría de pronto y notaría que la presencia de él allí junto a ella y a su brazo de río del pasado, en aquel atardecer de verdadero ensueño, se le hacía más necesaria que nunca.

Sabía que no era posible aquella transposición de términos, por más que lo desease con todas sus fuerzas; así que hubo de regresar a casa con alguna premura de tiempo y antes de lo previsto. Sintió que aquel primer reencuentro con el pasado la había vencido; le había podido la tristeza y la añoranza de él; aunque de sobra notaba que el entorno también había aportado lo suyo.

Pero no desistiría en su empeño, aunque fuese abrazada al recuerdo de él durante los primeros paseos en solitario por este espacio de la ciudad. Y eso que la primavera había comenzado ya a dejar su huella sobre aquel entorno y el paisaje en general de la ciudad.

© J. Javier Terán.