Poesía

Se agitan las olas del pensamiento, estremece mi alma el cantar del mar. Un canto que va confundiendo las lágrimas, que mis ojos llorando están.

Se nubla en mi mente la razón, confusa al mirar la desolación. Se rompen mis ojos de pena y llanto, de tristeza y soledad.

Cuando Canta El Mar, puedo escuchar sus notas, y un acantilado que sus olas azota. Marea que baja y sube, que acorrala mi libertad.

Atrapada entre las inmensas olas, mi mente viaja como barco a la deriva. Y entonces soy pirata buscando tesoros, y en las profundidades encuentro solo intrigas.

Y libero el ancla mi ultimo recurso, como única esperanza de vida. Y de repente el mar aquieta sus aguas, logrando que mi mente encuentre la salida.

Cuando Canta El Mar escucho, con atención su hermosa melodía. Es verdad que a veces me hace llorar, pero muchas otras lloro de alegría.

Pues su canto sonoro me brinda ilusión, y me agrada meterme en su sintonía. Porque muchas veces el canto es de amor, amor que me besa y me acaricia.

Me duermo escuchando serena, las notas que suenan como vals de nostalgia. Que se va alejando al amanecer, que siempre deja en mi alma una sonrisa.

©Esperanza E. Vargas