Te prometí el sol
viendo tus ojos
perdidos en la noche

Me adentré en el templo oscuro
para ti arranqué
una dulce plegaria
a los dioses compasivos
para no abandonarte en las tinieblas

Quería que el amor
te vistiera de luz
en un temprano amanecer

Soñé para ti un blanco resurgir.
Vine a buscarte
luchando con las nubes,
en un montón de estrellas

Te socorrí a las puertas de la nada.
Y fuimos perlas de aurora
al borde de la oscuridad
haciendo el amor como si nada.

 

© Greg D.