No pretendía ser
el acuciante pensamiento,
la inspiración o la queja de tu día interminable.
No pretendía ser
el sobresalto por las noches
ni el nombre camuflado en la rima de tus versos.
No pretendía ser
el deseo insistente
de si voy o si vendrás y que sea cuanto antes.
No pretendía ser
la excusa irremediable
ni el principio ni el fin que desvíe tus trayectos.
No pretendía ser
casualidad en tu destino
que por tu bien decidas, hoy mismo, olvidarme.

© La Gabi Castillo 13/07/2018