A veces las razones aparentes son y si el tiempo te resta espacio, es que la vida se recato demasiado tiempo en algo que importancia no tenía.

Entonces, se dispersaron los sueños… perdiendo la compostura y dijo… ¡!¡Ando despacio a ratos y deprisa todo el rato… pues, perdí tanto espacio en remilgos absurdos, qué ahora, voy vagando sin descanso… hasta recuperar del todo… mis ilusiones, esas que dejé se fueran sin más nada!¡!

Debo andar listo o perderé más cosas en el camino del existir inmediato… el cuál, por mucho que mis pasos se adelanten, tardaré momentos largos recuperarme del sentido más práctico… La existencia qué remando a contracorriente ya se va espabilando, resurgiendo de las cenizas del volcán viviente que debe tantísimo tiempo al espacio tiempo, que el vivir resiste a la monotonía del pasado exacto…

Palencia, lunes 08 julio 2018.
Prosa Poética 2M18.
©Mía Pemán