CON ALAS DE LA LIBERTAD

En su alma habita el lenguaje de aguas saladas, como el mar en sus olas que vienen y van.
Turbulencia en su corazón que palpita con las alas de la libertad.
Ella va regalando sonrisas y cariño, en sus ojos esconde secretos, secretos de amor. Se desprenden sentimientos heridos, que nadie puede ver… Solo Dios.
Cuál gaviotas que adornan los mares son sus risas, que se escuchan al viento como una canción. La canción que regocija corazones, corazones que sufren y lloran por dolor.
Con las alas de la libertad en el viento se desliza, surfeando las olas más fuertes de la tempestad. Ella es fuerte, es valiente, es un corazón que late con bondad.
Para ella son estos versos, que revelan un poco su interior. Qué desprenden la realidad de sus sueños. Sueños de libertad y de amor.
Así es ella, sencilla y veraz, gaviota libre de alta mar. Una amiga invaluable y hermoso corazón, que lucha a diario por la felicidad.

Un pequeño homenaje a nuestra amiga poeta Carmen, (Carmiña) Siendo ella una fiel amiga.
Con este poema le dejo un poco de mi cariño y agradecimiento por el buen ánimo que siempre nos brinda a todos con sus comentarios.
Regalando su tiempo, y en su tiempo cariño sincero siempre.
Besitos y bendiciones Carmen.

© Esperanza E. Vargas

La Amiga Mía

Es grande su corazón, pura su alma
los ojos están vueltos, hacia otro horizonte,
habla de un lejano, país lleno de colores
en el corazón tormento, tanta nostalgia.

Su tierra húmeda de tantas lágrimas
quisiera secar con el sonido del viento,
quisiera posarla sobre una nube rosa
darle alas para volar suave sobre su sueño.

Su destino la ha atrapado tanto, que se vuelca
y más allá del sentir, está su distancia,
a la cual se aferra con el color de su alma limpia
un corazón tan grande cómo el mundo, que le duele.

Quisiera, solo con mi pensamiento
romper las cadenas del desaliento.
Y figurar olas de felicidad que le acaricien el alma.
Y con abundante paz preparar el entorno,
que rodea su vida y su esperanza.

Que sus risas sean canciones que dancen en el viento,
que nunca tenga motivos para la nostalgia.
Que brillen sus ojos en la bondad infinita,
de una realidad de promesas cumplidas.

Los pensamientos, son la fortaleza máxima
protegen de las carlancas y de la consternación.
Atravesar espejos atrayendo el sosiego a su vida entera.
Atraer esa armonía a su ambiente, que le de concordia
su vida en sí, estará tranquila y aquietada, al hallar el bienestar.

© Esperanza E. Vargas & Mia Pemán & Greg D.