Me olvido quien soy.
Mi sexo, mi nombre, mi origen.
Elijo a mi antojo izquierda y derecha,
cerebro, hemisferios, líneas y puntos.
Pregunta, respuesta, cales y arenas.
No tomo partido y si lo aceptas, mejor.

Me dudo de ser
si macho o hembra. Si piedra o espuma.
Si polilla creciendo en el huevo,
si cardumen en la red de un pesquero.
Me nazco y me muero a cada segundo.
No consulto opiniones y si lo aceptas, mejor.

Me asumo mujer,
mi matriz, mis ovarios, mis glándulas.
Reconozco mi tamaño y aspecto
en partes desiguales, sin juicios.
Me sitúo en el lugar que me da la gana.
Me salgo del margen y si lo aceptas, mejor.

Me siento vivir,
respirar, aguantar lo que venga.
Poco me importa explicar
lo que hago, para quién y por qué.
No preciso advertencias ni antesalas.
Me retiro a tiempo y si lo aceptas, mejor.

Me creo amar
sentir y atreverme a la primera.
Soy ciencia y alma; vocal, consonante.
Soy piel y deseo, serafín y ángel caído.
Me apuro y espero si es cierto llegas.
No doy puntada sin hilo y si lo aceptas, mejor.

© La Gabi Castillo 4/3/2018