Con la mirada perdida
Lo alcancé a conocer
Con una herida en el alma
Que amargaba todo su ser

No creía en Dios ni en nada
Menos en una mujer
Jugaron tanto con sus sentimientos
Que hasta había perdido la fe

Me hizo su confidente
Yo mi amistad le profesé
Lo escuchaba en silencio quedo
Y mi apoyo le brindé

Así fue pasando el tiempo
Y en su ser todo cambió
Un día sin esperarlo
Su amor me confesó

Lo miré muy sorprendida
Pues no era esa mi intención
Él era un gran amigo
Y nunca pensé en el amor

Con detalles me fue conquistando
Y el amor en mí floreció
Hoy tenemos un hogar muy lindo
Con la bendición de Dios