Anoche te vi, caminar descalza
sin paraguas, bajo la lluvia helada
con la mirada perdida, preñada
de efímeras, y vagas nostalgias.

Sin nada que ofrecer, sin nada
mas que tu inmaculada alma.
Bajo la lluvia helada, caminabas
empapada de oscuras lágrimas.

Con la piel maltrecha, rasgada
con tu falda blanca ultrajada
sin piedad, por manos profanas.

Caminabas sola sobre la nada
buscando, un pensamiento feliz
para sobrevivir, sin ti, mañana.

© Hergue A.