Quien ama a un poeta
ama a un hombre
que ama lo mismo
libros que estrellas,
de corazón y alma
de pasiones llenas,
con voz de trueno
suave, temblorosa
espuma de mar
que se abre en la tormenta,
yo sueño a un poeta
de sensuales
y delicadas prosas
señor de la bohemia,
amante de las letras
que se hacen rosas,
acaricia con poemas,
se explaya en papel
decidido, prudente,
mientras esté enamorada
y la poesía siga
decorando mi vida
habrá despertares
hambrientos de miel y carnes frescos y secos,
el poeta es sentimiento
es piel viva,
esperanza y agonía,
enamorado empedernido,
del aroma a café, a tinta,
a mujer…

© Silvia García Sandoval