alma

No encuentro a la luna que duerme en mis zozobras

ni sus luces, sus hielos, su corazón de hierro.

No encuentro la tierra que pisa mis pasos

y la otra

solo dejará vacio sobre el viento

no encuentro los ojos de la vida

y me estoy quedando ciega

resplandor de sueños

oscuridad tenebrosa.

No encuentro las manos que acaricien el tiempo

y han dejado de ser tersas

siempre abietas, siempre vacías.

No encuentro mi ayer bordando sonrisas

ni tus besos, ni mi nada

no encuentro leña para el fuego

y me tirita la impaciencia.

No encuentro la palabra que sea cierta

ni los rasguños de un corazón muerto

en qué batalla habrá caído

que no quiero recogerlo

lo imagino…

el amor…eso tan fingido.

No encuentro, y ya no busco

una sombra en mi espejo

antes reflejaba algún sentimiento

ya, tampoco tengo

y vuelve el vacio y la nada.

Suena a olvido

a sueños rotos

a colores negros

a soles ciegos.

Sabe a limón amargo

a besos con engaños

a sal sin llanto

a brebajes sin encanto

casi amargos

y no me queda azúcar en la sangre.

No encuentro…no busco

y el vacio solo existe en mi memoria

¡por que no tengo  memoria!

Ni risas, ni llantos, ni latidos

y aun me mantengo en pie y camino

quizás hice magia

en la insensatez de lo que digo.

Y sigo sin encontrar nada…

©Mª Luisa Blanco