Samhain

Oliendo el otoño, viene fresco y rarito
Cuerpo parece no tener, y es obtuso
Tiene pociones de brujas voladoras
Unas veces son amañadas otras, listas
Brandadas de pajaruelos acechan
Rompiéndose los moldes, se estrellan,
Enjambrados maniáticos los fantasmas

2s0iles, se ajustan en retaguardia
1iez y s7ete, corren despavoridos
y en alaridos se desacomodan, más

Los días y las noches se mueven,
calzándose los cambios octogonales
cuándo, a media asta las pócimas
se resbalan por calderillas millonarias,
entrelazadas dispersan encuentros
escaleras abajo y arriba,
con los paraguas abiertos… y caen
desde lo alto del pedestal,
estámpanse contra paredes encaladas
son las retaguardia del infinito
que desorientados caminan sin un final

Díez en los senderos se aproximan,
correteando de aquí para allá y…
de allá para acá,
descolocados y desenfrenados andan
marchándose sin piedad ni cuidado,
colocan sus aparejos bien plantados
entrelazando rendijas cuidadosamente
como parte de un ritual esencial,
saben presentarse con las mentiras
bajo los hombros,
teniendo a buen recaudo respuestas
para todo y para nada, ensimismados
se quedan, y detrás del todo…
con las maletas bien aliñadas
emprenden las huidas masivas…
a la deriva del machacón,
para nunca más volver de nuevo
es octubre 20y17, más Los Díez…
verdes se han quedado, al igual
que hierbajos requemados a medias,
fantasmas se alzan victoriosos
sin apenas el jolgorio celebrar…
los humos y destellos, apagados
se van… se marchan, no se quedarán…
un Premio al último que llegue antes,
ese café bien aderezado vueltas da
con las primeras puestas en escena…
el Trato se marcha sin el Truco,
una gran pena… sin los avances perdidos

Palencia, lunes 30 octubre 2017.
Acróstico Samhain n.65/2M17
© Mía Pemán