Amor sigue amor
y mientras va siguiendo, así perdido
luego, se pierde el mío

Contigo
encuentra el paso que lo mueve

Incauto y loco a desmedida
si fuese menos incierto
me pregunto
sangraría menos
la carne mía

Y dime donde
y hasta cuando
me alcanzará perfecta la voz suya

¿Conoces el lugar verdadero de los amantes?

Di aquello más allá
temblorosa sea la espera
sin más que se agite tempestad
ni el corazón destroce demasiado
con saetas, deslumbres
truenos y rayos

Aquel agitar ligero
quisiera sentirlo en los cabellos
apenas solo un soplo de brisa.
Y luego en el ímpetu
aquel toque fuerte que me aferra
tangible, rebelde
me pueda respirar todo
y ensimismar
con el dulce atravesar de los sentidos
en el escarpado, doloroso infierno
del abandono

Amor que no mueres
retráeme
al punto en cual la espera vive.
No más aquilones
ni puertos
o velas, pero háblame tú… ahora
más allá la puerta de tu silencio a margo
…precioso olimpo
de las palabras no dichas
Tú, propio tú
ladrón de amor
sin más triunfo o rostro
hallado perdido dentro

Y luego mecido…
en el alma.

© Greg D.