Acaba de entrar, ya estrenado está
treinta y un días tiene en su zurrón,
Guardaba distancias exageradas y sabía
muy bien, qué cuatro semanas y media son
Original puede ser, su estancia
cabalgando a lomos del pasto dorado
qué en los campos relucen,
y dan esa armonía veraniega
es el octavo de su escala,
el qué se presenta así mismo…
Siete pies al gato, siempre va buscando
y se quiso perder entre los zarzales,
enseñando… dónde
las moras y frambuesas, se esconden
Tejiendo su trayecto ha ido haciendo,
ese camino que nos lleva justo delante
abrasándonos,
con el Sol acuestas y el frío entre medias…
a la torera se salta los compromisos, qué
del día a día fue pensando y quizás no cumpliendo…
Obstinado cómo una mula, se le ve venir
y derechito se atrasa,
más que nadie
buscando la sombra y la brisa fresca,
huyendo del sofocante atizador
cuándo el sol calienta y apelmaza,
rabiando… que te rabia,
echando chispas y calambres…
todo el santo día lo vamos a tener ahí,
arremolinándose en cada esquina y lugar
perdiendo los pasos y las veredas del singular

d2s eran los que ya se estrenaron
hace tiempo de eso, y aún por mucho tiempo
ahí lo vamos a tener, de acompañamiento real
Manantial de oportunidades, se acercan despacio
y sin estacionarse todavía…
va rebuscando los días y los meses que han de ir viniendo,
u1o es el invisible… que se atora cuando se descalza
y qué a veces sale al aire y se refresca,
cómo el qué nunca hizo nada y se da la vuelta a la mitad
en sus paseos de decadencia sin igual,
dieci7iete veces se va transformando sin su rayada apariencia
las eses se le atragantan algunas veces, por no perderse
se atasca bastante a menudo, y tropieza en otras ocasiones
al querer puntuarse entre los arrozales y los frutales
sin dejar de lado los frutos silvestres que le siguen la pista,
al salir de clase le dejan los apuntes sin llegar a relatar
aquellos cuentos que la prima del otoño dejó por terminar

Palencia, martes 01 agosto 2017.
Acróstico n.40/2M17
©Mía Pemán