Amanece con rayos de sol, desperezando mis huesos, mis músculos, pensamientos empiezan a golpear mi cerebro, que responde empieza un nuevo día, que nos deparara, seremos otro arrastre para este mundo lleno de envidias o pasaremos del día a la noche sin ser vistos por nadie, que felicidad seria esa.
Pasear, recorrer callejuelas, donde el bullicio de la gente, me aparta de mis penas por unos momentos, un refrigerio a media mañana para calma el sofocante calor de este verano, que no será otro cualquiera.
Compañía perfecta, ese que con mirarme, descifra, mis pensamientos, los que me acobardan los despeja con un beso, con palabras de amor.
Anochece, tú amiga, que bailas con las aguas, murmullos te responden, sois la pareja ideal, te miro con envidia quien pudiera estar contigo por unos minutos, sentir tu paz, tu mirar con admiración a esas que te cantan, un impulso, me hace saltar a la arena esa misma que tan solo hace unas horas me quemaba los pies, tumbada en ella sentía tostar mi piel, estaba húmeda, lo agradecí, te mire, tu pensamientos, me llegaron con claridad, anda por la orilla, yo te acompañare, según iba avanzando , mis peores penas, mis lagrimas que se confundían con las gotas de agua salada se mezclaban , no sé cuánto tiempo paso, tan solo me di cuenta que al final del paseo a tu lado, me invadió, un sentimientos de libertad, de haber dejado mis pesares con cada paso que daba contigo, en tu compañía, tan solo puedo darte las gracias, amiga mía, mi luna, por ser mi compañía, sin pedir explicación, tan solo aconsejarme, que disfrute del momento, porque algún día, estaré contigo, seré yo tu compañía de noches mágicas.

Manoli Martin Ruiz