Dejé de amarte,
pero no dejé que entre nosotros se esfumase
la magia electrizante
hasta esa chispa creía que dejó de enchisparme.

No obstante, aquella vez …
flotaba como si estuviese en Marte,
con un gesto tuyo…se me erizaron todos
los poros de mi cuerpo
sentí tal escalofrío…

Porqué dejar de amarte
si no hago más que pensarte,
pensar en aquel instante
vivido juntos donde había chispa electrizante.

Sin embargo a tu regreso de Marte
aquí estoy con intención de enchisparte
y sentir tus escalofríos, al tacto de mis dedos
ver encresparse tus pezones
esperando se culminen nuestros deseos.

© María Garcia Garaiandia & Greg D.