Morenas mujeres
de cálida sangre
de suaves caderas
y ojos almendrados,
los rizos descienden
coquetos y oscuros
entre piñas, mar
y palmeras tropicales,
entre costa y costa
cocos y olas
el sol nos calienta
a diestra y siniestra,
alegres sones se escuchan
guayaberas blancas
y ropa fresca,
los bailes se dan
entre pasillos
y hamacas
gente de cumbia
alegre y bullanguera,
así es el terruño de mi padre
que con cariño menciono
y es nada mas, ni nada menos
que su querida y bien amada
”Tierra caliente”
Estado de Guerrero…

© Silvia García Sandoval