En una cajita de celofán
fui guardando uno a uno
los ” Te quiero”
con lágrimas en los ojos
almacené ese amor rechazado
puse dentro hojitas de
toronjil y romero
para perfumar su estancia
pensé seria muy larga,
cerré a duras penas la cajita
negándole a mi corazón
el don de amar
cierto rencor me invadía
siendo la tristeza
mi principal compañera,
nos hundimos en el fango
mis plumas se enlodaron
inevitablemente,
ha pasado el tiempo
quieren brotar
los te quiero,
los te amo,
estuvieron presos
entre sombras
y no es justo para nadie
esa oscuridad impuesta,
debe prevalecer la luz
deseo desatar ese listón
y dar por terminada
una etapa
donde reinó el enojo,
insatisfacción, y
desconsuelo,
estranguladas
mis palabras
hoy quiero liberarlas
que salgan y corran
y por amor no paren,
deseo gritarlas,
y si otra vez me equivoco
volver a empezar,
a sentir, siempre, siempre,
creo también, eso es vivir…

© Silvia García Sandoval