Silenciosos parecen, rabias tienen
acosadores con llantas agomadas,
Empecinados en robarte la vida
sin reparar, que un día
también, se la arrebataron a ellos
por semejantes caras de serrín,
Malhechores cobardes
cabizbajos, que no saben ser nada
Aceleran, en vez de aminorar
hasta, que un día se empotren
contra las carbonadas del asfalto,
a golpetazo limpio y consentido…
Fauces que muerden con fiereza
pistones llevan en sus puntales,
ratoneras conducen y no lo saben
pero, cuando se enteren, el peso encima tendrán
Obstinados, siempre
si te aplastan, lo celebran y brindan
Roban almas, por cobrar el seguro
no dan seguridad, son malvados
Ocasionan pilladas, sin sentido
rojos y en ámbar, se saltan
creen tener los derechos privativos
Salvajes de campeonato, avasallan
hasta pisarte el entendimiento
las verdes luces, solo para ellos…
no conocen de señales, se atascan a la mínima

Ideales como sabandijas se calzan,
no se imaginan caer un día cualquiera
Ningunea a cualquier peatón, y sin embargo,
quieren ser reyes de pacotilla
listos para no ser nadie, un día
Carecen de ser… humanoides, y tan solo son…
espinajos despreciables, bribones y sinvergüenzas
Inadecuados modales, porqué, no supieron aprenderlos
rozan la idiotez al máximo y en despojos se reconvierten
Viles personajes de cartón cemento,
no valen ni para astillas qué ya es decir…
Intolerables hasta la médula, se desmarcan
de lo normal porqué, no conocen ser reales
Camicaces, en medio de las urbes ciudades
necesitan ir acompañados, porqué se caen de bruces
para no pasar desapercibidos, ignorantes natos
Obsesionados con hacer daño a costa de lo que sea
incivismo demuestran sin importarles nada de nada,
Sabandijas, musgaños de los malos tratos a viandantes
eso sí, cómo se te ocurra darles en tol cogote…
se les dispara el egocentrismo enfermizo,
y sacan la poca sangre que les queda libre de perjuicios

Palencia, martes 18 julio 2017.
Acróstico Reflexivo n.37/2M17
©Mía Pemán