Aparecieron de la nada,
mientras el frío se alojaba
en la mañana,
de repente, enredados entre
la gente.
Una gota de sutileza
resbaló, resbaló
y hasta el fondo
de sus ojos cayó.
delicada fragancia,
de un perfume irreal,
Cogidos de la mano
en un suntuoso caminar.
Un susurro rozando su oído;
el sellar de sus labios
en un tiempo perdido.

© Esperanza Mas Llabrés