Desquicias mi cordura
torciendo emociones y caminos
destinos encontrados
sin aviso,
eres mi locura
mi delirio
te quiero solo mío,
aborrezco lo que de mi
te aleja
en mi egoísmo
no amo lo que amas,
no distraigas tu atención
de las líneas de mi cuerpo
y llega hasta mi boca
que te extraña obsesionada,
sometido entre mis gestos
y palabras
enlazado en mis miradas
¡eres mío!
tu cuerpo herido
con mi aliento
lo redimo
acallando tus dolores
alejando tus suplicios,
desencadenas mis virtudes
encendiendo mis temores
preso en la cárcel de mi mente
¡vive, en mi cautiverio!
no te comparto
no existen culpas
solo detengo en instantes
este amor paranoico,
maniático, eterno,
que no tiene juicio ni sosiego

© Silvia García Sandoval