La noche me pertenece
con la sangre que  rehierve en lo más profundo
y me atormenta sin una razón
con esta gana loca exagerada
de tenerte entre los brazos desarmada.

La noche me confunde
con el deseo rápido que enciende
las manos y las caricias más audaces
que vagan en el cuerpo dispuesto y rendido
a caza del placer tan esperado.

La noche me consuela
sabiendo esto cuerpo sublimar
y mente, corazón y afán van al viento
en esto muerdes y huyes del placer
y ardemos en el fuego de un vaso.

La noche me arruina
me atrae me desordena y me da fuerza
subiendo arriba y abajo por tu valle
hace el loco y cada vez crece
el amor junto a ti ahora, mañana y siempre.

© Greg D.