Abundaban de chico las carencias,
en la casa en que vi la luz primera
y las pobres, escasas pertenencias,
soñaban deshacer nuestra quimera.

Sacamos en lo escaso buen partido
y en tanto que los años avanzaban,
le aportaba amistad, todo el sentido
a sueños, que temprano maduraban.

Aunque nunca faltó para el puchero
imperaba lo escaso en nuestra vida
y esos hijos sin recursos del obrero,
salimos por el mundo en estampida.

Buscando en horizonte, nuevos dones
comienzan las tempranas migraciones.

Autor: José Salas Salas
Barcelona 30-06-14(Es)
Foto: De Internet.