Delamano

 

 

Marché feliz aquella tarde, iniciando presto un

Itinerario que, en breve, me acercaría por completo a ti.

 

Viajaba ligero de equipaje, pero pleno de

Ilusión por encontrarme con quien, hasta

Ahora, había sido un ser irreal y virtual, aunque cual

Jazmín de penetrante aroma, su fragancia en la distancia

Era ya totalmente mía y yo aspiraba a embriagarme de ella.

 

Habíamos esperado tanto aquel momento, que las

Ansias del encuentro devinieron incluso pequeñas,

Cuando el abrazo que nos unió desde el primer

Instante, quería transmitirnos tantas cosas que no

Acertábamos a ponerle fin a aquel, ni un orden y una voz a aquellas.

 

Todos los deseos se vieron luego superados con creces, cuando en común

Iniciábamos acto seguido el viaje hacia el interior de nuestros cuerpos.

 

(c) José Javier Terán