Entre el amor y el odio vago recolectando mis pedazos.
Mantengo vivo mi amor propio con el aliento de unos versos vanos.
Mi cabeza gira llena de recuerdos nefastos.
Mi vida es un infierno con un silencio estrepitoso.
Negros mis ojos inyectados de odio.

Llevo los labios secos repletos de antojos.
Crispadas las manos apretando mi enojo.
Rechinan mis dientes masticando odio como cristales rotos.

Voy pisando fuerte para no tocar fondo.
Abrazo lo incierto para mantener vivos mis sentimientos puros.
Alimento mi ego con versos insulsos plagados de odio.
Sonrió con los dientes apretados para no lastimar a otros.

Pinto de azul el fondo donde me hundo.
Nado de blanco en el lodo.
Sufro en en silencio vestida de rojo.
Mimo en mis brazos su odio queriendo salvarlo
y siempre mi esfuerzo es vano…
Dime Diosito qué hago… si a pesar de todo lo amo.

© Hergue Azul.