Soñaba ser mayor siendo muchacho,
con esa candidez… en los menores,
aunque pronto rebosaban en cenacho
los ajes, que amalgaman los mayores.

Perdida la frescura de ese encanto,
nos damos al consejo… no pedido,
y los huesos someten al quebranto,
que entona ese aquelarre, dolorido

La memoria se apaga, lentamente,
se enturbia la agudeza en la visión,
y te haces poco a poco el disidente
del mastuerzo que aburre mogollón.

Y te importa una gaita…a que destino,
si acompasan tus pasos un buen vino.

Autor: José Salas Salas
Barcelona 23-06-15 (Es)
Foto: De Internet.