Sube por mis piernas
lentamente
hasta llegar a mi vientre,
tócalo con tus garras
siéntelo,
inquieto y cálido
ronroneas en mi oído
melodías que me fascinan
eres mi minino
mis siete amores,
siete vidas,
trepa al tejado
de mi piel expuesta
al firmamento estrellado,
rasguñala tiernamente,
lamiendo con tu lengua
áspera, húmeda,
eres mi minino consentido
sigue conmigo
bajo el cielo,
y yo, bajo el océano de tus ojos,
entre tu amor gatuno
misterioso y cauteloso
siempre acechando,
esperando la luna
para darnos amor.

© Dulce María V.