Cual  gata salvaje te amaba y

arañaba tu cuerpo con fuerza

he hice en el, un mapa de amor

y sexo donde dibujé mí nombre.

Tu respuesta también era salvaje

y felina y te mostrabas como un

bello gatito, el cual lamía mi

cuerpo con pasión y besaba mis

pechos.

Pero todo en ti era una mentira

he hipocresía y pronto sacaste

tu lado oscuro y te mostraste

tal cual eras un maldito cruel

y mentiroso.

Y me dejaste una noche llena de

sedeo, en nuestra cama caliente y

se escuchaban los maullidos de

ambos locos, aunque para ti tan

sólo eran mentiras y fingías  .

Y ahora lloraré por ti, como

gata salvaje herida, que gran

ironía o quizás me quedaré,

maullando como gata en celo,

bajo la lluvia o en mi cama…

vacía.

© Carmiña Carmela