Verano

Así es, llegó el tan ansiado verano a efectos del calendario; sin grandes alharacas así a simple vista –salvo esa ola de calor que nos sigue y nos persigue hasta límites insospechados desde hace demasiados días ya-. Y lo ha hecho como una continuación más bien de los días anteriores, igualmente calurosos y asfixiantes por demás. Aunque como cómputo general, puede que con el regocijo de algunos –quizás los más-, pero con la queja particular de otros, los menos…

El caso es que aquí lo tenemos, recién amanecido –en concreto, a eso de las 6:24 hora peninsular de hoy, según los más entendidos en la materia, que son al fin y a la postre los del Observatorio Astronómico Nacional-.

Y en su estreno, se nos ha mostrado limpio y perfumadito como el que más, y listo para salir por ahí a proporcionar al personal mil y un momentos de alegría y diversión. Pero por encima de todo, sol; mucho sol, grandes dosis de sol; sol a destajo en el norte y en el sur, en el este y en el oeste. Aunque ya se adivina que en algunos lugares con mucha mayor intensidad que en otros; es lo que toca cada año, que ya se lo tiene bien aprendido y no duda en ponerlo en marcha.

Él aporta la materia prima, colorea el escenario con los rayos de sol, caldea el ambiente hasta unos límites súper agradables y lo deja todo ahí bien puesto y a pedir de boca para que nosotros nos coloquemos en medio de ese paisaje tan preparado y comencemos a disfrutarlo de un sinfín casi de maneras.

Porque el verano es lo que tiene, que con la amplitud de horas de luz, las temperaturas tan agradables y las ganas de esparcimiento que el que más y el que menos anida en su interior, los días parece que se nos quedasen cortos para tanto como quisiéramos realizar.

Y la verdad que campo de acción tenemos con creces, porque al que no le gusta el mar, pongamos por caso, tiene la montaña, o los valles y llanuras, o la espesura del bosque, o el frescor de las riberas de los ríos, o las inmediaciones de lagos y pantanos, o el interior de las ciudades y sus múltiples atractivos…

Lugares, donde, en cualquier caso, y con muy poco esfuerzo, uno puede encontrar en este tiempo esparcimiento y solaz para su cuerpo y su mente a grandes dosis.

(c) J. Javier Terán