Habrá que desperezarse.
Dicen que los caminos se construyen andando
y yo aquí, mientras tanto, tumbada boca arriba,
contándole las tildes a este verso cansado.
Habrá que levantarse,
recomenzar el puzzle, ensamblarle las piezas,
reciclarse las ganas, programarse los plazos,
habrá que incorporarse.
No es buena consejera la pereza,
pero… se está tan bien entre sus brazos!!

I.S.M. 15 de junio de 2017

© Isabel Suárez Mtnez- Cruz