Recuerdo en mi infancia a un niño feliz.
No.
Que lo tenia todo.
No.
Una familia a la que amaba.
Un día con otro de juegos y risas y amigos.
Y que el sobre el tapiz
solo pintaba días y paisajes soleados
con infinitos colores vivos y alegres
propios de cualquier buena infancia.
No.
Aquellos maravillosos e inocentes años
no
aun perviven en mi memoria
hiriéndome.
Si.
Recuerdo en mi infancia que los días se hacia eternos en la soledad de una habitacion sucia.
Que solo deseaba dormir para evadirme de la realidad
y soñar con un padre y una madre
y yo en medio riendo entre dos ejemplos
para cuando llegara la hora de ser mayor.
Si.
Salir de la burbuja y encontrarme con una familia.
Que los días fueran como los de cualquier niño
y los días no lo eran.
Sobre cualquier papel y con los cuatro colores que tenia
solo sabia pintar mi desesperación y tristeza;
gritos de ayuda que morían en la papelera.
Si.
Aquellos años aun me torturan.
Aquel niño tan feliz mientras soñaba
a día de hoy es un niño igual de triste
que ya ni sueña.
Que los si
siguen siendo no.

© J.J.