En esta sin razón de las horas compartidas
en la cobardía de un corazón entregado
sentimientos blancos mancillados
donde sobran las palabras del perdón.

¡Y se te lleno la boca! de una amistad trásfuga
el corazón de un tú sin mí
pero aun mantengo la razón
aunque la vida con vuestros nombres
me llamen ¡loca!.

Ese estado puro de la imaginación
donde brota el amor sin sus heridas
donde puedo mirar a las estrellas
y abrazarme fuertemente a la luna.

¡Quizás tú quisieras! acompañar estas horas tristes
mientras me escondo, de la sucia realidad del mundo
donde tú eres mundo y yo eclipse
esperando a que amanezca el sol…sin pensamientos.

En esta sin razón, de amistades vestidas de traición
no me vistas con el tul de tus mentiras
no indagues pícaramente en mi costado débil
ni me acuses de ser…maldad.

Quizás nací hace mucho, quizás
ya he llorado demasiado
perdiendo la comprensión del tiempo
Y no entiendo, tu lenguaje de palabras.

Sigo llorando, mientras guardo las risas
para cuando venga una amistad sin reproches
¡perdona por haberte querido!…cuando para ti. solo soy una ladrona
perdona por romper el único hilo que nos unía
mientras busco la puerta de salida…

Quizás hoy ganes más que pierdes
yo siempre he sentido fría la piel
y mi corazón fortaleza intocable
fuera de tus manos…

Por que donde estas tú…solo cabes tú
quizás el tiempo se ha equivocado
poniendo mis pies en tu camino
¡como si no fuera inmenso el cielo!…

Donde conservar intacta mi locura
sí, estoy loca…para acariciar tus oídos
y despedirme de tus latidos
movimientos esquivos…sin sentimientos.

¡Ojala todas mis mentiras fueran!…una verdad tuya
pero no la encuentro,
entre la adoración de tu yo,
¡amiga!.

Que grande me queda esa palabra en la boca
recuérdame y llámame… solo loca.

© María Luisa Blanco