Genero Ficción por Beatriz Elena Morales Estrada

Albania era una muchacha delgada, pero a su vez fuerte, tenia aspecto de soñadora y su cabello era lacio, le caía a la mitad de las espaldas y al contacto con el sol daba visos rojizos; tenía eso si, la mirada romanticona que todos los jóvenes en esa edad tienen antes de encontrar a su primer amor. Hacia unos diecisiete años que había llegado al planeta rojo; antes de esa época era inhabitable y desierto por no decir vacío Pero ahora por un extraño cruce de cuerpos en el espacio se incubaron las bacterias moleculares y era ahora un lugar montañoso y cálido en verano, muy frío en invierno, en suma un clima variable.

Ella no conocía más que ese lugar y le parecía hermoso, soñador. Sus padres en cambio eran viajeros del espacio, peregrinos de ojos áridos y de miradas desérticas, llegaron allí, cuando ésta era muy pequeña, recién había cumplido dos añitos. Su planeta natal era un punto matemático que enlazaba varios sistemas planetarios en la constelación de Andrómeda. Pero al acercarse el nuevo orden planetario ese punto álgido colisionó y se dio una implosión que resquebrajo los principios sólidos que regían el orden sistemático de ese mundo. El punto matemático por supuesto perduro y continúa expandiéndose en multitud de mundos y semi mundos…

También desde otro diminuto planeta que era llamado la tierra o el planeta azul se habían desplazado personas hacia diferentes lugares del espacio, buscando sitios habitables, o al menos que contuvieran algún residuo de agua potable para beber. Pero el universo casi colisiona también. Un ejemplo, para eso, contribuyeron mucho lo tributarios terrícolas; es que verán, en ese planeta tierra, cuando ya la codicia del avaricioso humano, acabo con todo el grano, con lo fértil y bueno del planeta y se hubieron comido también el hambre de los pobres y lo dejaron todo pelado, inhabitable casi. El humano comenzó a medio comprender que había creado un caos con su manera de ser; durante el tiempo que la tierra fue fértil, durante ese tiempo el ser humano era el peor depredador del universo. Y bueno ahora se suponía que por fin, un atisbo de conciencia de ser y de estar se avizoraba en el azul panorama, bueno eso era al menos lo que se creía. Bueno ese desplazarse hacia otros sitios del espacio, ocurrió cuando la mayoría de sus habitantes perdieron también todo el sentido de la vida y con ello su razón de ser, entre otras cosas parece que habían olvidado lo que significaba en acto y en pensamiento, el sentido de morar, de habitar la tierra y ser parte del universo.

Muchos de ellos lograron emigrar antes, muy poco antes de que ocurriera el colapso final y el planeta fuera hundido en el gran vacío estelar. Se cuenta que los habitantes del planeta tierra habían sido una civilización muy avanzada, y que habían tenido grandes logros y descubrimientos. Los más avanzados que entre otras cosas eran muy pocos hasta lograron conocer la verdadera forma física del espacio, entendiendo que quizás este no se podía reducir a simples formas o cuerpos dado que la forma real del universo era energía, pura energía. Claro, no obstante que esa energía estaba manifiesta en los cuerpos y en las formas, bueno al menos era eso lo que se veía ente los terrícolas.

No obstante, y no habiendo en el contexto planetario la ciencia o los científicos encontrado el punto matemático de la esfera y del centro de sus corazones, la humanidad se había desbocado y la civilización abordó en el fracaso. Si porque es que ese punto matemático también significaba un acto, un solo acto, que tal vez hubiera hecho lo trascendente dentro del marco ascendente de esta raza.

Aunado todo eso al deseo de poder, del dominio de lo menos sobre los más, eso y mucho más extravió la mente y los corazones. Por tal motivo se desataron guerras de una nación en contra de otra y esto generó hambrunas, enfermedades, pestes, contaminación y también se cometían asesinatos por una u otra razón. Las extremas que adornaban el cuerpo del sistema no se detenían en su carrera destructora, tanto unos como otros en su frenética ambición y a su vez en su ignorancia servían a diferentes señores que solo los usaban y en realidad la mente humana estaba enferma y había llegado ya al tope de su incomprensión y de su maldad; brecha, coyuntura de la cual se aprovechan los más fuertes para someter a los más débiles y ponerlos bajo su mando.

De otro lado el fanatismo vertical y horizontal ensangrentaba el alma de los niños y de los hombres justos con toda clase de fechorías que se cometían en nombre del Dios universal. De él solían apropiarse y lo singularizaban a sus modos o maneras de ser. Infortunadamente en lugar de despertar su semejanza en Dios, hacían a Dios a su imagen y semejanza.

Los padres de la joven Albania para estos momentos habían sido enviados a una expedición espacial para ver si podían encontrar nuevos planetas habitables y poder fundar así una nueva esperanza. Fue así como llegaron al planeta rojo les gusto el lugar y allí se establecieron, de modo que montaron una especie de hospedaje o pensión, un albergue al que llamaron, la pensión de ribet, era esta una casa grande, o algo parecido a una casa como las que había en la tierra antes de la colisión. Estaba dotada de varias compuertas, que separaban espacios anchos y muy bien distribuidos, estaban diseñadas con mucho confort y quizás el espirito vivo había llegado a un punto incandescente en que ya no era necesario hablar, ni gritar, ni hacer señas. Estos nuevos seres con solo mirarse ya comprendían todo y sabían las necesidades del otro, desde una perspepectiva mental más adelantada. Por eso esas, habitaciones o cubículos estaban organizados de acuerdo a nuevos paradigmas. Y era cierto, allí llegaban viajeros desde diferentes puntos del universo. De modo que también tenia ese lugar no solo un ambiente familiar, sino también campestre, arboles frutales exóticos y extraños rodeaban la casa o ese edificio de estructura muy avanzada. El lugar tenia siempre algo que hacia recordar a los viajeros espaciales su planeta natal. Eso alegraba en extremo a estos seres venidos de otros contornos.

De otro lado los hombres y las mujeres que escaparon de la tierra antes de la gran colisión, lo lograron gracias a que en sus corazones resplandecía la luz de ese punto matemático, que era el centro de su ser.

Existía en el universo una comisión intergaláctica para la conservación de la vida compuesto por ancianos milenarios de gran visión y dotados de un infinito amor y esta los ubico en diferentes lugares del universo que eran habitables. Aún hundiéndose la tierra en ese vacío de la nada, se lleno de naves de todos los colores y en esa mismas naves trasportaron a esas personas. Creo que en lo posible se elegían a personas que estaban mejor dotadas tanto moral como espiritualmente, en todo caso con el principio de amor, de solidaridad y de la conservación de la vida en todas sus formas, eso era lo que tendría que primar en ellos. Algunas familias lograron colar bebes recién nacidos propios o adaptados.

El Capitán Williams Evans había sido uno de esos bebes colados, hacia más o menos veintisiete años que una familia terrestre lo había encontrado abandonado en las afueras de nueva Orleans y como ya habían tenido contacto con los viajeros intergalácticos lo escondieron dentro de un recipiente cargado con una cuantiosa variedad de plantas medicinales por temor a que en el examen cósmico su pequeño corazoncillo no resplandeciera. Después de llevarlo con ellos tuvieron que regresar a la tierra y en una violenta explosión nuclear perdieron la vida tratando de encontrar a más humanos humanos. De modo que el pequeño se crió solo, logrando sobrevivir en diferentes lugares del espacio, del sistema planetario. Logro un increíble progreso intelectual y técnico avanzado, superior del que solía hacer alarde; empero bajo su semblante lograba ocultar los vestigios de una naturaleza moralmente depredada, detenida en la precariedad de una genética mal administrada.

Y en la primavera de su adolescencia nada precoz, ella lo había conocido y prendo se locamente de él, era según su parecer, el hombre perfecto, el alcázar de sus sueños. Todo eso sucedió a raíz de las frecuentes visitas que este le hacía y poco a poco logro seducirla y convencerla con promesas y con engaños de amor, de un amor que se llevaría el frío viento de las montañas de Ribet.

Ella creyó en el amor del capitán Williams, de tal forma que se entrego a este huyendo con él, sin saber que le esperaba.

Se dice que la joven Albania, hoy desaparecida, fue vista por última vez, merodeando la cabaña en la que el capitán Evans solía guarecerse durante el invierno. Allí vivía con una mujer bastante extraña, cuentan que esta solía moler vidrio y combinarlo con un poco de polvo cósmico que solía recoger en las noches, cuando caía del cielo rojo y nadie tenía la menor idea para que lo usaba. Lo cierto es que algunos cuentan que la ultima vez que vieron a la joven esta nos solo merodeaba en la cabaña sino que entro y que luego los oyeron discutir acaloradamente, por medio de ondas fuertísimas. Otros más osados decían que la extraña mujer no solo era la amante de Evans sino que también era una alquimista con pretensiones medievales, que quería cargar con el oro del planeta y que la Joven Albania los había descubierto y que por eso la mataron y la arrojaron al caño

Ínter-espacial de los residuos cósmicos.

En todo caso después de semejante discusión ella no regreso al albergue nunca jamás con sus padres y lo más extraño y asombroso es que el capitán Williams Evans y su amiga o amante tampoco se volvieron a ver; en ningún lugar de esa parte del planeta rojo se supo más nada de esas personas.

Hoy los campesinos de las montañas de Ribet, no se explican que fue lo que sucedió y se preguntan ¿Qué pudo suceder? Lo cierto es que la cabaña se ve abandonada, solitaria, todos sus objetos personales lucen en su lugar, exceptuando quizás…Si un extraño polvillo plateado situado al extremo de un costado de la cabaña, junto al basurero o desagüe cósmico. Algo como una pequeña brecha. No se sabe aún qué podría haber sido aquello, el caso es que ni por agua, ni por tierra y mucho menos por aire pudieron haber escapado esas personas, dado que la base espacial estaba bastante retirada y para ir hasta allí se requería de un permiso especial y esto llevaba cierto tipo de acciones complicadas, los viajeros que llegan desde distintos lugares del universo siguen frecuentando la pensión Ribet, en donde la joven Albania se convirtió en ser la primera leyenda de personas desaparecidas en el planeta rojo. Y todo por haber dejado colar al capitán Evans… Y aunque el ojo cósmico vela para que cosas como esas, no vuelvan a ocurrir nunca más y para que el resplandor y la llama violeta de los corazones, no deje de alumbrar y el centro matemático del universo permanezca ya que una vez perdido ese centro las civilizaciones más avanzadas perecerán bajo el peso gravitacional de su propia horizontalidad.

No obstante se dice, se dice, aunque no es seguro, que un nuevo viajero espacial ha llegado a la o pensión de Ribet y al conocer la leyenda de la joven Albania se ha ido a merodear a la cabaña y al entrar allí y ver el residuo de polvo plateado a sonreído mientras que sus ojos han dado un extraño brillo de color metal.

Fin

Beatriz Elena Morales Estrada © Copyright Derecho De Autor Reseñado y protegido