Si lo quieres secaré las lágrimas versadas de tus ojos por culpa de mi egoísmo.

Si tú quieres recogeré tu llanto en la cavidad de mi mano y lo regalaré al inexperto pasante para ofrecerle el incienso de la plegaria.

Si tú quieres apretaré tus sueños entre mis manos temblorosas luego las liberaré como estrellas candentes para iluminar de dulzura tus ojos melancólicos.

Si lo quieres te llamaré amor.

© Anónimo  ( España 2)