Son tus celos malditos reprimidos,
la angustia condensada del temor,
ajando los instantes más sentidos
sufriendo la perfidia… de un amor.

Sinrazón de locura en el recuerdo
destila transparente una memoria,
de aquel enamorado, poco cuerdo,
girando como burro de una noria.

Amaestrado pelele de un capricho
marioneta de tu antojo y avatares,
el guiñapo mareado en entredicho
un cordero inmolado en tus altares.

Con dudas enterraste la dulzura,
hasta darle al amor, la sepultura.

Autor: José Salas Salas
Barcelona 28-05-14 (Es)
Foto: De Internet.