Al son de un vals desafinado a media luz.


Me agarraste de la cintura, firme, pero con delicadeza. Tus manos gruesas pero sedosas estaban colocadas al limite de mi espalda a descubierto. Alejaste con tu cara, casi al mismo tiempo que te acercaste; con la mirada cautiva en mis ojos avellanados; aquellos que se quedaron anclados fugazmente. Y rozando nuestros labios …dejando marchar un ligero soplo de aire.

Me guiabas con tu cuerpo bien erguido y esbelto, al mío; menudito y de cintura marcada; y con tus brazos entrelazados y con cuyas manos apretabas con el miedo a que me soltase. Seguía tus pasos flotantes mientras de vez en cuando giraba como si fuese una noria…al son de un vals desafinado a media luz.

© María Garcia Garaiandia

4 comentarios en “Al son de un vals desafinado a media luz.

Cada comentario es un cariño, con tu opinión das impulso al motor que mueve esta nave… ¿No ves tu comentario? ¡Espera estamos valorando si realmente es un cariño. …¡¡¡Gracias por la visita, gracias por el impulso…y sobre todo por el cariño!!!

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s