Pasión encendida
crujieron como leña bajo el fuego
Me derretí en ti amor… de nuevo
cabalgando como yegua alazana
por las praderas de tu cuerpo.

Tus deseos lujuriosos,
ocres de brillos
en un otoño de abrigos,
rayos de tardes
traspasan la rueda del tiempo .
en mi gusto tus murmullos
taladrar la piel de mis sentimientos.

Ya más calmados en estos días
que no son de verano
dejamos volar nuestros cuerpos
tomados de la mano.
Por el valle fresco de grandeza
ya lejos quedó primavera…
pero mucho mejor
que la vez primera

© Araceli García Martín