Y volverán tus ojos donde dejé mi imagen,
me escucharás mil veces susurrarte un poema,
de violetas mi aroma perfumará tus campos
y tocarás mi cuerpo cada vez que te llueva.
Pero será en la boca, cualquier tarde de esas
en que la vida amarga, cuando real me sientas,
dulce utopía inquieta deslizándose a gotas
por el húmedo y suave tobogán de tu lengua.

I.S.M.13 mayo de 2017

© Isabel Suárez Mtnez- Cruz