Triste y sola estas, ahí te dejaron, como recostada en el viejo olmo , tantas veces viste, saludaste, cuando eras la reina de cualquier feria, fuera donde fuera ibas orgullosa y galana junto a tus grandes tiradores, caballos de gran fuerza, destreza y pericia para que tu rodaras sin miedo a romper la magia del camino.
Pensativa, estas amiga mía, cuanto rodaste, cuantas veces hiciste de amiga de sus lagrimas en sus desencuentros por los caminos con tantos malajes, cuantas noches le cubriste de fríos inviernos y calurosos veranos. Tus ejes vivieron tantos momentos con él, haría falta una vida para recordarlos, hay pobre de ti, de tu carreta llena de flores por mayo, de muebles en la mudanza desde en pueblo a otro.
Llegaron autos, motor en vez de caballos, él sin miramientos te cambio, por la modernidad, hay te dejo sola y abandonada, que ingrato él, después de todo, era como todos, te uso y después te abandono, a la intemperie, sin consuelo, recostada en el viejo olmo, para que lo vieras pasearse con su auto, días gloriosos no habrá, días de tormento tendrás al saber que fuiste cambiada por modernidad.

©Manoli Martin Ruiz