Subidos en el tren del desenfreno,
hasta ver si este mundo rematamos,
ensuciamos la casa que

habitamos
convirtiendo en erial, nuestro terreno.

Obviamos como un tonto majareta
los consejos fecundos del anciano
y desoyen… con gesto chabacano
los lamentos que lanza este planeta.

En un torpe avanzar de cuchufleta
respiramos los gases… infectados,
con tal que no falte en los mercados
remedios para el asma, en la receta.

Al planeta talamos sus pulmones
por mor de un vil aceite iluminado,
que busca un torpe mono depilado
para freír con veneno sus tostones.

Lanzados por un túnel sin salida,
a lomos del consumo galopante,
corremos de manera preocupante
a partirnos la crisma en embestida.

Molidos por consignas de sistema,
nos maneja una secta consumista,
donde torpe invidente economista,
coloca como dogma un anatema.

Si el azar no remedia esta partida,
habremos un desierto… edificado
donde aire irrespirable envenenado
coexista con un agua corrompida.

Sedienta marabunta de consumo
devorando el planeta expeditivos.
llevados de los vicios compulsivos
ausentes del talento que presumo.

Cadáver tan podrido… dejaremos,
siguiendo este agresivo destrozar,
que el hongo de la bomba nuclear
será fruto al marchar que serviremos.

Autor: José Salas Salas.
Barcelona 27-04-14.(Es)
Foto: De Internet.