Un minuto más una hora más, una semana, más,… han ido pasando sin darme cuenta, fue hace un año cuando alguien a mi vera, comento –que envejecido está, sin reparar, que yo estaba escuchando su conversación. Rápidamente me fui al lavabo a mirarme en el espejo, mientras el sol del alba iluminaba mi camino hacia el excusado, por fin voy a abrir la puerta, antes me arreglo la cabellera le doy volumen, e intento que no haya cabellera dispersa, entro al cuarto de baño con los ojos cerrados, para que la impresión sea total.

ZZAS!!!

ABRI LOS OJOS y ahí estaba yo o alguien que se parecía a mi, pero muy desmejorado, sonrisa forzada por la falta de dientes para evitar comentarios, barba de hace un par de días, así que la plata envolvía toda mi cabeza, excesiva plata diría yo.

Y pensé cómo es posible éste cambio y sin darme cuenta, sin duda el trabajo, la moda de la jornada indefinida y a la carta, hunde a cualquiera, la vida familiar se resiente, esposos, e hijos ven como sus lazos son más débiles cada día, donde ya nadie se preocupa por nadie, es difícil encajar sano, ahora mete un enfermo de PK en esta vorágine competitiva que es la sociedad capitalista, ES COMO DEMOSTRAR QUE EL CÍRCULO ES CUADRADO.

© Patxi Aldazabal López