Por sublimes ideales embaucados
nuestra vida arriesgamos como locos,
creyendo un insensato come cocos,
que lleva al matadero engatusados.

Consiguen voluntades los malvados,
nublando el intelecto de unos pocos,
se pesca al patriotero por los zocos,
prometiendo paraíso, a despistados.

Procuran hagas tuyas las soflamas
y quemes tú… la vida en el alarde,
ellos gozan honores de las famas,

con la vil demagogia en el cobarde;
inflamando con odios de sus llamas,
en ti buscan al perro que les guarde.

Foto: De Internet.

© José Salas Salas