Descanse el alma dormida
reposen los sus pesares,
hasta olvidar… avatares
de nuestra guerra podrida.
Que duerma la fiera herida
en tu pecho resguardada,
no despierte desmadrada
del furor que retransmite
cuando el prelado repite
tanta arenga a la mesnada.

No me añore esa contienda
Monseñor en los sermones,
que descasen los cañones
es el momento que entienda.
Deje el odio en la trastienda
Monseñor en su agitando
siguiendo el pastoreando
de un Jesús…. de Galilea
que por poco usted lo crea
no iba guerras procurando.

En una eterna posguerra
viven muchos españoles
y tiene grandes bemoles
que prelados de la tierra,
pongan a Dios en la guerra
de parte de un genocidio
endiosando el fratricidio
de un tirano, asesinando,
que cunetas fue llenando
de cadáveres sin…juicio.

Foto: De Internet.

© José Salas Salas