Danzas para mi
toda la noche,
eres sensual y salvaje
como una pantera negra.

Ya mis ojos
llenos de deseo relucen
como faros
y mis manos te buscan
dondequiera tu te alejes.

Pero no dura
así tanto tu fuga
de hembra astuta y segura,
que hechiza seduce y golpea.

Soy yo que ahora tengo el mando
ahora mis manos
te ciñen los flancos
te pido, te anhelo
te exprimo.

Te beso con gran pasión
sonrío socarrón y feliz
mientras tu danzas para mi.

Las medias negras
quitas  lentamente
y yo con la lengua subo impaciente.

Lamo cada lado escondido,
hasta allá abajo donde el placer
supremo espera de llegar a la meta.

Mi infinita gana,
ahora traspasa tus más íntimos confines.

Como una ávida fiera
bajas mi cremallera,
restregándote y resbalándome encima.

Has aferrado tu presa,
real y majestuoso miembro,
caliente como un viento de agosto.

Explota en nosotros el fuego
y ahora la danza se interrumpe.
En ti mi lluvia irrumpe dentro de ti,
caliente y arrolladora.

De ceder aún no es el momento,
y continua la danza,
continua el tormento
tu fuego aún no se ha extinto.

© Greg D.