¡No tengo asperezas,
soy tan suave!
no juegues mucho
pues podría lastimarte,
bésame entre las sedas
escóndeme en tu pecho,
entre tus labios,
de ceniza ardiente
y tu piel morena
de dulce canela,
aprisioname al cerrar tus
negros ojos
y entre el almíbar de tu boca
darte sal de mi desierto,
me trastornas
vuelves mis enfados
en risas francas y espontáneas
tu varonil figura
me deleita, me desborda
ámame una y otra vez
soy tan suave,
como la piel que te envuelve,
tu barba discreta y fina
es montaña donde trepo
loca y traviesa, ilusa, enamorada,
todo tú, portento de hombre inalcanzable,
efigie y luz de mis fantasías
dueño de mis sueños de poeta,
de bondades y maldades
sin dichas ni penurias
pero ven, este es el día de los dos
bajo las delgadas sábanas
como ave llega a mi nido,
y bajo el delicado cielo,
sé, mi amante!!

© Silvia García Sandoval