En plena gloria de mi plenitud.

Coloreo mi vida a mi gusto.

Dibujo estrellas de cada noche, que parpadean resplandecientes con mis ojitos avellanados; cuando los cierro un instante te siento;sin embargo otras te presiento en sueños.

Esos gusanitos que conviven latentes, que han brotado tras su metamorfosis en mi estomago;  impidiendo el paso al apetito;los cuales dejan paso al corazón, que late a cada paso que das acercándote o alejándote de mi.

Extrañándote, mientras deseo que vuelvas. cuando vuelves , te miro como si si no existiera nadie más junto a mi.

mis neuronas solamente piensan en ti, las noches en las que me consuelas, en brazos me recoges, me proteges.

Y no veo nada más a mi alrededor.

El tiempo cuando es oro, vale menos que el tiempo que paso contigo.

cuando me miras, me desnudas, me conviertes tuya.

Avanzas conmigo, retrocedes para afrontar lo que estamos viviendo, en la mas inmensa armonía.

¡Qué sensación de vivir,como la vida, que es bella!

© María García Garaiandia