Marzo 2017


Dejarme
sorprender
sin avisar
morder
la fruta
que se deja
saborear.
Caer
en la tentación
del corazón
Conducirme
a nadar
por tu mar.
Día a día, con
el pan nuestro
besar la roca
que me toca.
Coral greda
mi maestro.
Arrancar
la corteza
de sándalo
hecho bosque
para dejarme
abrazar por él
y su esencia.
sentir
la sentencia
primigenia …
de Eva en su vergel

© Araceli García Martín