Te veo dormir
y me viene a la mente
nuestro primer encuentro,
yo, como siempre
de charla y corriendo,
tú parado esperándome.
Aún sonrío recordando
la forma tan divertida
de conocernos…
Ese impulso de repente,
esas ganas de vernos,
frente a frente.
Ese cosquilleo nuevo
al rozarte…simplemente…
Risas tontas, divertidas,
manos que enlazan
…perfectamente…
Y llegó un beso y
un abrazo y otro beso.
Cierro los ojos, sonrío
mientras me duermo,
acurrucada en tus latidos,
tan nuevos, sabiendo que
al despertar, aquí a mi lado,
seguirás durmiendo…
Y esta vez es la princesa,
la que de su príncipe
protege el sueño.
Porque los príncipes
también necesitan
de una princesa valiente…
Poder de vez en cuando
bajar la guardia,
ser vulnerables
sin dejar de ser, eso,
el príncipe del cuento…

©(Duendecilla)