Eres ese disparo
de vida, que
me hace olvidar
mis muertes
y volver a sentir,
volar versos
entre mis dedos.
Eres ese que
me ha devuelto
la dulzura,
al verte enfrentar
mis demonios,
sin explicaciones,
sin cuentos…
Y es que yo,
había puesto
cartel de cerrado,
pues mi alma
vistieron de otoño
y  a mi corazón con
pinturas de guerra.
Y aquí estas tú
mi son de paz,
cicatrizando heridas
…sin proponertelo…
Y es que empiezo
a creer en Dios,
pero solo en ese
que habita en tu pecho.
Y es que soy
mujer de corazón sencillo,
pero alma complicada…
…Y es que aunque
entre ellos flote,
ya no creo en versos,
sino en hechos…

©(Duendecilla)