Un canto a nuestra madre tierra
que colma a sus hijos cada día,
con las bellezas que encierra
de una inmensa paz y alegría.

Eres majestuosa y hermosa,
estás pletórica de encantos,
manantiales y lindas rosas,
ríos, mares, lagos y barrancos.

Grandes barcos surcan tus mares,
peces de colores en tus ríos,
pero nadie siente tus males
ni que tu alma pierde sus bríos.

¡De buen corazón madre eres!
Pregunto para mis adentros.
¿Cómo puede ser que los hombres,
den la espalda a tus lamentos?

Inteligente por naturaleza,
curas con amor tus destrozos.
Algún día sentiremos tristeza,
por convertir tu belleza en abrojos.

© Isabel San José Mellado
Derechos de autor – España